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Alfonso X el Sádico

Alfonso X de Castilla (Toledo, 23 de noviembre de 1221 — Sevilla, 4 de abril de 1284), es igual de famoso por continuar las labores de reconquista que tanta fama dieron a su padre Fernando III El Santo, como por la inmensa obra literaria, científica, histórica y jurídica que se realizó en su escritorio real y en la que participaron notables intelectuales cristianos, hebreos e islámicos… ¡y también él mismo! Por esto último a este rey se le conoce como El Sabio.

Alfonso X y su corteUna de sus más grandes obras fue el código legal basado en el derecho romano-canónico que conocemos como Siete Partidas, y que fue redactado entre 1256 y 1265.

De las Siete Partidas, la séptima y última posee 34 títulos y 363 leyes. Diríamos que es como un Código Penal y una Ley de Procedimiento Criminal todo en uno.

La Partida Séptima comienza así: “Olvido y atrevimiento son dos cosas que hacen a los hombres errar [delinquir] mucho, pues el olvido los conduce a que no se acuerden del mal que les puede venir por el yerro [delito] que hicieron y el atrevimiento les da osadía para cometer lo que no deben; y de esta manera usan el mal de manera que se les torna como en naturaleza, recibiendo en ello placer. Y porque tales hechos como estos se hacen con soberbia, deben ser escarmentados crudamente, porque los que hacen reciban la pena que merecen, y los que lo oyeren se espanten y tomen de ello escarmiento por el que se guarden de hacer cosa que reciban otro tal.”

El Título 30 de esta Séptima Partida se intitula “De los tormentos” y dice: “…las maneras de los tormentos son muchas, pero las principales son dos: la una se hace con heridas de azotes, la otra es colgando al hombre que quieren atormentar de los brazos, y cargándole las espaldas y las piernas de lorigas o de otra cosa pesada” (Ley 1), y luego se comede:  “No deben meter tormento [entre otros] a ninguno que sea menor de catorce años ni a mujer que fuese preñada hasta que para.” (Ley 2).

¿Era un código penal excesivamente duro? No para la época, pero sepamos que el Título 31 “De las penas y las naturalezas de ellas”, contempla en su Ley 4 siete formas de castigo, las cuatro primeras para los yerros [delitos] mayores y las otras para los yerros [delitos] menores: pena de muerte o pérdida de un miembro; trabajo perpetuo; destierro perpetuo con confiscación de bienes; prisión perpetua; destierro perpetuo sin confiscación de bienes; infamia o pérdida de algún oficio; y la última…

“La setena es cuando condenan a alguno a que sea azotado o herido públicamente por yerro que hizo o lo ponen por deshonra de él en la picota, o lo desnudan haciéndole estar al sol untado de miel porque lo coman las moscas alguna hora del día.”

Cabe decir que la costumbre de hacer penar a alguien con este último procedimiento de las moscas ha existido siempre en toda Europa como una tradición, y ha dejado huella en la literatura y en el pensamiento; veamos un par de ejemplos:

 

 
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2010-2013 Juan Ledo
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