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Todo un pueblo de luto por culpa de las moscas

La cantárida (Lytta vesicatoria) es un insecto coleóptero utilizado en medicina desde antiguo. Es de color verde dorado, mide entre uno y dos centímetros y su hábitat son ecosistemas poco fríos, abundando en el Mediterráneo Occidental (Italia, Francia, España). Se las puede ver en olivos, fresnos, álamos, en las plantas lilaces y en las jazmíneas, cuyas amargas hojas devoran. En Europa se la conoce como mosca española. Sus efectos eran conocidos en la antigüedad, y ya Hipócrates de Cos (circa 460 - circa 370) y después Aristóteles (384 adC - 322 adC) se refirieron a esta sustancia.

Secando el insecto al sol o en estufa, pulverizándolo luego en un mortero y tamizándolo, se obtiene un polvo (pulvis cantharidium, ¿de ahí viene la expresión 'echar un polvo'?) que hay que mezclar con algún material (es poco soluble en agua y en alcohol, pero sí en lejía de potasa, aceites y grasas), para formar un emplasto (emplastum cantharidium) con propiedades vesicantes (las sustancias vesicantes, llamadas también agentes vesicantes, son sustancias que pueden ser sólidas, líquidas o gaseosas y que en contacto con la piel producen irritación y ampollas).

La medicina tradicional tuvo en la cantárida un medio asazmente utilizado para el tratamiento de infinitas enfermedades, si bien y debido a la potencia de su agente más activo, la cantaridina (C10H12O4), descubierta en 1812 por Pierre-Jean Robiquet (1780-1840), los resultados podían ser fatales. Gabriel García Márquez (n. 1927), Simon Bolivarpor ejemplo, dice en El general y su laberinto que el doctor Révérend (1796-1881) se cargó a Simón Bolívar (1783- 1830, ver imagen) debido al tratamiento que le sometió basado en un parche de cantaridina para evacuar un catarro que se le había acumulado en la cabeza. No es cierto: Bolívar padecía tuberculosis (o tal vez alguna otra enfermedad pulmonar similar e igual de grave) y de ello falleció, aunque no puede negarse que en el empeoramiento de su situación de salud influyó la mala praxis médica. Si Alejandro Próspero Révérend (se discute si realmente era médico), recetó a Bolívar unos vesicatorios o vejigatorios era porque en aquella época se consideraban un remedio muy popular para sacar los humores. La cosa consistía en emplastos o parches con sustancias irritantes para la piel (el extracto de cantáridas era una de las preferidas), que provocaban enrojecimiento y luego vesículas (de ahí su nombre) y hasta ampollas, según la dosis. Por cierto, el título de la novela de García Márquez viene de que el día 10 de diciembre de 1830 (una semana exacta antes del óbito), el general caraqueño viéndose muy apurado por la enfermedad, le exige a Révérend que le hable francamente y éste le dice que no cree que pueda salvarse. Bolívar le dice poco después a su servidor José Palacios: “¡Carajo! ¿Cómo voy a salir de este laberinto?”

Si la cantárida se administra por vía oral, posteriormente se elimina por la orina, inflamando todas las membranas mucosas con las que entra en contacto y así, al actuar sobre la mucosa uretral, produce una excitación sexual muy intensa y priapismo (dosis elevadas crean considerables problemas renales, irritación intensa y sangrado y hasta la muerte). Este efecto secundario, la erección involuntaria del pene hizo que se utilizara durante mucho tiempo como afrodisíaco, hasta que el número de muertos que provocaba sensibilizó a sus posibles usuarios sobre el peligro que comportaba. Como la cantárida era difícil de producir por uno mismo, y su comercio fue siempre muy restringido, normalmente sólo las clases altas (reyes, nobles, cortesanos) tenían acceso a su utilización. La solían utilizar disuelta, por ejemplo, en vino.

Por tratarse de hechos vergonzantes, no sabemos exactamente si fue el culpable de todas las locuras y muertes famosas que sospechamos, pero algunas de ellas han pasado a la historia como algo más que suposiciones: Tito Lucrecio Caro (99 adC - 55 adC) y Lucio Licinio Lúculo (circa 118 - 56 adC), por sólo decir dos de la antigüedad latina.

Ha quedado impreso con letra de molde en la historia del erotismo universal el conocido como el affaire de Marsella que protagonizó el Marqués de Sade (1740 - 1814) junto a su compañero de orgías y sodomías, el fiel lacayo Latour. En un viaje a Marsella contrataron a varias prostitutas para celebrar una fiesta, y el marqués se equivocó al aplicarles la dosis de cantaridina. Las muchachas enfermaron y casi murieron, mientras que al marqués le detuvieron y acusaron de sodomía y envenenamiento.

Fue sentenciado a muerte por ello en 1772 pero, sobornando a sus carceleros, consiguió huir a Italia disfrazado de panadera. Al no poder las autoridades dar con su paradero, fue ejecutado en efigie en Aix-en-Provence el 12 de septiembre de 1772.

Muy anterior a todo esto es la historia de Fernando II de Aragón 'el Católico' :

En 1504, a la muerte de su mujer Isabel I de Castilla —llamada 'la Católica', pero realmente el papa Alejandro VI (1431 - 1503, papa a partir de 1492) sólo había concedido el título de Rey Católico a Fernando; la historia después lo extendió a su mujer—, Fernando proclamó reina de Castilla a su hija Juana (1479 - 1555) y tomó las riendas de la gobernación del reino acogiéndose a la última voluntad de Isabel la Católica. Pero el marido de Juana, el archiduque Felipe (1478 - 1506) no estaba por la labor de renunciar al poder y en la Concordia de Salamanca (24 de noviembre de 1505) se acordó el gobierno conjunto de Felipe y de la propia Juana como reyes, actuando Fernando como gobernador.

Previamente, Fernando había neutralizado el apoyo francés a su yerno Felipe por el II Tratado de Blois (12 de octubre de 1505), y se había casado sólo una semana después (19 de octubre de 1505, casamiento por poderes) con Germana de Foix (1488 - 1538, ver foto),Germana de Foix sobrina del rey Luis XII (1462 - 1515). A la sazón ella contaba sólo con 18 años, y él, viudo de Isabel la Católica desde hacía casi un año (ella había fallecido el 26 de noviembre de 1504 en Medina del Campo), con 53.

Según los pactos (que levantaron las iras de los nobles de Castilla, que lo veían como una maniobra de Fernando el Católico para impedir que Felipe el Hermoso y Juana la Loca heredasen la Corona de Aragón), el rey de Francia cedía a su sobrina una serie de derechos que retornarían a Francia en caso de que el matrimonio no tuviese descendencia. A cambio de ello, el Rey Católico se comprometía a nombrar heredero al posible hijo del matrimonio.

En 1506, llegó a la península el matrimonio formado por Juana y Felipe, y pronto se manifestaron las malas relaciones entre el yerno (apoyado por la nobleza castellana) y el suegro (apoyado por los representantes de las ciudades) de modo que por la Concordia de Villafáfila (27 de junio de 1506), Fernando se retiró a Aragón y Felipe fue proclamado rey de Castilla en las Cortes de Valladolid con el nombre de Felipe I.

Pero el 25 de septiembre de ese mismo año muere súbitamente Felipe I el Hermoso a la pronta edad de 28 años (tras jugar a pelota, sudando todavía, bebió abundante agua fría y enfermó), y ante la incapacidad de su hija la reina Juana, aceptó de nuevo la regencia castellana, encerrando a su hija de por vida. No obstante, se centró en las cuestiones de Italia y dejó el gobierno de Castilla al Cardenal Cisneros (1436 - 1517).

Fernando y Germana tuvieron el día 3 de mayo de 1509 un hijo llamado Juan y destinado a convertirse en rey de Aragón, pero murió apenas unas pocas horas después del parto.

Fernando murió el 23 de enero de 1516 sin tener ningún hijo más. En su testamento, dejó todas sus posesiones a su hija, y en el puesto de ella debía asumir el gobierno y la regencia de los reinos de Castilla y Aragón, su nieto Carlos de Gante (1500-1558), futuro Carlos I y, hasta su llegada, nombró a su hijo natural Alonso de Aragón (1470 - 1520) regente de los reinos de la Corona de Aragón y al Cardenal Cisneros, regente de Castilla.

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Escudo de MadrigalejoFernando falleció en Madrigalejo (Cáceres) cuando iba a asistir al capítulo de las órdenes de Calatrava y Alcántara en el Monasterio de Guadalupe. La causa de su muerte pudo estar relacionada con el abuso de cantárida, que en aquellos tiempos se utilizaba como un afrodisíaco, en un intento por lograr un heredero varón con su esposa Germana de Foix. En aquel momento habían pasado ya siete años después de haber tenido aquel hijo que se les murió, y a Germana de Foix se le estaba acabando a paciencia viendo cada vez más próxima la llegada de aquel extranjero que se haría cargo del reino. Al parecer, al monarca usualmente lo atiborraban de afrodisíacos: hierbas, testículos de toro, todo aquello que la tradición decía que tenía influencia para vigorizar aquel fláccido músculo de la entrepierna. Y se cree que aquel día la causa de su muerte pudo estar relacionada con el consumo de una cantidad mayor de lo por él tolerable (a alguien se le fue la mano) de cantárida o mosca española, utilizada como Viagra de la época en un nuevo intento por lograr un heredero varón con su joven esposa Germana de Foix.

Mientras tanto, en Madrigalejo guardan memoria en su escudo, de aquel momento, que pudo cambiar la historia de España.

 

 

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2010-2013 Juan Ledo
mosca@sinek.es