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Te condecoro... ¡con una mosca! (Antiguo Egipto) Todo un mausoleo para enterrar a una simple mosca (Virgilio) Ne quidem musca
(Tito Flavio Domiciano)
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Papas sin moscas

Santiago Camacho: “Biografía no autorizada del Vaticano”:

Pío XII (1876 - 1958, papa desde el 2 de marzo de 1939) fue un papa fuerte y con gran carisma personal que condujo la Santa Sede y a la Iglesia Católica con el rigor y la autoridad de los papas-reyes de antaño. Los burócratas de la Santa Sede tenían que arrodillarse si recibían una llamada telefónica del pontífice, el personal de servicio debía cumplir sus tareas en el más estricto silencio y los jardineros se escondían tras los arbustos si el Santo Padre salía a dar un paseo por los jardines.El papa Pío XII

De Pío XII también habría que destacar su carácter marcadamente hipocondríaco, era un enfermo imaginario que trajo de cabeza a cuantos doctores le trataron. Y cabe decir que durante las audiencias y para no contagiarse con ningún germen, acostumbraba a usar de los pañuelos que, impregnados de antiséptico, discretamente le pasaba su ayudante, la madre Pasqualina (quien le conocía muy bien).

¿Más rarezas? La de ahorrarle gastos a la Iglesia apagando las luces o escribiendo en los sobres usados hasta su última voluntad.

Y además… ¡su obsesión de matar moscas e insectos! Los jardineros vaticanos de Pío XII tenían como dedicación preferente la de exterminar —en la medida de lo posible— todos los bichos, de forma que el Papa no se encontrara ninguno, ya que los detestaba profundamente, sobre todo las moscas. El Papa tenía auténtica fobia a las moscas, de las que pensaba que eran los agentes transmisores de casi todas las enfermedades habidas y por haber. Los visitantes de la Santa Sede se sorprendían al descubrir que no había rincón ni instalación que no contase con su trampa de papel matamoscas, colocada por orden expresa del pontífice.

 

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2010-2012 Juan Ledo
mosca@sinek.es