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Calavera de diamantes, calavera de moscas

(Damien Hirst)

La restrospectiva de Londres

En la primavera de 2012 el polémico Damien Hirst llegó por fin a la Tate Gallery. Se trataba de una retrospectiva —la mayor organizada hasta ahora sobre su obra, ofreciendo hasta 70 piezas— sobre sus últimos 25 años, para permitir contemplar adecuadamente la evolución de su carrera (en la imagen le vemos durante la presentación).

Nada más inaugurarse (lo hizo exactamente el día 2 de abril), se convirtió en la mayor atracción cultural de la capital inglesa en los meses previos a los Juegos Olímpicos de verano, que darían comienzo el 28 de julio.

Una de sus obras tempranas, que podía verse en la primera sala de la exposición, era un juego de ocho sartenes de colores colgadas en una pared blanca. Otra de las obras, ésta de los años 90, era una enorme caja de cristal llena de moscas vivas Damien Hirstalimentándose de una cabeza de vaca en descomposición. ¿Es esto arte. o simplemente una tomadura de pelo con la que alguien está ganando mucho dinero? Si algo está claro es que durante toda su carrera Hirst ha mantenido su intención clara de provocar al espectador. Al artista británico, nacido en Bristol el 7 de junio de 1965, si la polémica le acompaña allá donde va, es porque eso es precisamente lo que va buscando. Sabe que el escándalo, el enfado, la indignación, le dan publicidad y, por ende, prestigio, dinero y ventas, y le abre todas las puertas del marketing, del merchandising y de las primeras páginas de los periódicos y de las revistas del mundo, ya sean especializadas en arte o de temática general.

Las ganas de epatar de Hirst en la Tate fueron recibidas con fuertes críticas por parte de algunos expertos, que consideran que este bad boy no debería tener el honor de estar en este templo del arte contemporáneo. "Hirst no debería estar en la Tate. Simplemente, no es un artista", escribía, por ejemplo, en The Independent uno de esos críticos, quien añadía que "su arte no vale nada. No es que sea bueno, malo o regular. Es que simplemente no es arte". Pero por otro lado para Chris Dercon, el director de la Tate, Hirst es, sin duda, "un fenómeno, una de las mayores expresiones del arte británico".

Por supuesto no podía faltar en la retrospectiva de la Tate la calavera de los 8.601 diamantes, convertida ya definitivamente en una de las más famosas obras de arte del mundo y también en una de las que más dan que hablar. La obra, que ya había sido expuesta en el Rijkmuseum de Ámsterdam y en el Palazzo Vecchio de Venecia, pero que era la primera vez que se exhibía en una sala británica, se hallaba expuesta en la Sala de Turbinas de la Tate Gallery para que el público pudiera contemplarla de forma gratuita (a diferencia del resto de la muestra, que era de pago), si bien se realizó, como para compensar, un gran un esfuerzo de merchandising basado en la famosa calavera: camisetas, llaveros, cuadernos y tazas de café mostrando el peculiar cráneo, convertido en un recuerdo muy punk.

La retrospectiva pudo contemplarse hasta el 9 de septiembre de 2012 pero la calavera, tan sólo hasta el 24 de junio.

La historia de Hirst (wikipedia)

Nació en Bristol y creció en Leeds. Su padre, mecánico de automóviles, dejó a su familia cuando Hirst tenía 12 años. Su madre, Mary, católica, trabajó para la Citizens Advice Bureau y afirma que perdió el control sobre el artista cuando éste era Goldsmithsmuy joven. Hirst fue arrestado en dos ocasiones por robo en tiendas. Por su parte, Damien veía a su madre como persona intransigente: ella en cierta ocasión recortó y adecentó sus pantalones punk, y calentó en un horno uno de sus discos de los Sex Pistols para convertirlo en un bol de frutas. Damien afirmó: «Si a ella no le gustaba cómo iba vestido, me recogía rápidamente de la parada de autobús». Lo que sí hizo la madre fue fomentar su gusto por el dibujo, su única materia escolar exitosa.

Su profesora de arte suplicó que a Hirst le permitieran la entrada en el sexto curso, donde obtuvo buenas calificaciones, logrando un nivel "E" en la asignatura de arte. Asistió a la Universidad de Leeds, en Arte y Diseño, aunque la primera vez que lo solicitó se le denegó la admisión. Trabajó durante dos años en la habilitación de solares de construcción en Londres; luego estudió Bellas Artes en Goldsmiths (fotografía), Universidad de Londres (1986-89), aunque de nuevo vio rechazada su primera solicitud. Siendo estudiante, Hirst trabajaba a tiempo parcial en una morgue, una experiencia que influyó posteriormente en su elección de temas y materiales.

Joe StrummerHirst ha admitido siempre serios problemas de drogas y alcohol, al menos durante diez años, del período de los 90´s en adelante: «Empecé a consumir cocaína y a beber... Me trasformé en un balbuceante naúfrago de mierda.» Durante este tiempo fue reconocido por su salvaje comportamiento y actos escandalosos, incluyendo, por ejemplo, colocarse un cigarrillo en la punta del pene delante de los periodistas. Fue un asiduo del elegante Groucho Club, en el Soho londinense, del que fue expulsado y vetado alguna vez por su mal comportamiento.

En 2002, Hirst dejo de fumar y beber, sin embargo el resultado a corto término fue que su esposa Maia «tuvo que mudarse debido a que yo me había vuelto insoportable». En 1995 Hirst había conocido en Glastonbury a Joe Strummer (1952-2002, el antiguo cantante de The Clash, en la fotografía), se habían hecho grandes amigos e incluso celebraban las fiestas familiares juntos. Justo antes de la navidad de 2002, Strummer murió de un ataque cardíaco fulminante. Este acontecimiento tuvo un profundo efecto en Hirst, quien declaró: «Esta es la primera vez que me he sentido mortal.» Tras esta desgracia, donó mucho de su dinero y dedicó gran parte de su tiempo a la fundación de caridad Strummerville, dedicada a ayudar a jóvenes músicos. Asimismo, últimamente Hirst ha demostrado gran interés por el Cristianismo.

Está casado con la californiana Maia Norman; con ella tiene 3 hijos, Connor, nacido en 1995, Cassius, nacido en el 2000, y Cyrus, nacido en 2007. Desde el nacimiento de Connor, ha pasado la mayor parte de su tiempo en su conocida casa de campo, una posada de 300 años de antigüedad, situada en el norte de Devon.

Ganador del Premio Turner en 1995, puede discutirse si Hirst es o no un gran artista, pero de lo que no cabe duda es de que existen pocos (por no decir ninguno) creadores con mayor capacidad de sacar más rendimiento a su producción. Tanto es así que hace tiempo que su vida y milagros se hallan explicados como una lección más en las escuelas de negocios más prestigiosas a nivel mundial (la London Business School, por no citar más que una, enseña a sus alumnos de MBA cómo desarrollar negocios de éxito a partir de la experiencia de Hirst.)

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2010-2013 Juan Ledo
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