Banner Bush

Todo lo que siempre quiso saber sobre las moscas y nunca se atrevió a preguntar Urinarios limpios gracias a las moscas ¿Se dedica a la publicidad? ¡Contrate a una mosca! En Asturias hay muchos moscones Dalí y las moscas vestidas por Balenciaga ¿Es Tokio una ciudad sin moscas? Las moscas y la generación espontánea Moscas en el cielo La seta asesinamoscas ¡Cuidado: Esa mosca puede ser espía! ¿Navegan moscas por el Sena? Moscas que dan sueño Gafas de ojos de mosca, gafas de ojos de abeja Papas con moscas Casu marzu (moscas y quesos) Origami (moscas de papel)

free counters

La mosca Charles Chaplin, la mosca Bill Gates y la mosca Beyoncé ¿Quién puede más, una mosca o un elefante? La flor natural más grande del mundo vive gracias a las moscas Doctor, veo moscas que no existen Moscas de 50 kilogramos Las moscas ayudaban a Lance Armstrong a ganar los Tours de Francia Cabeza de mosca Pie de mosca El hombre que pintaba moscas en los relojes Cuadros llenos de moscas Calavera de diamantes, calavera de moscas Nevadas, viento y moscas antropófagas ¿Por qué los leones se suben a los árboles? ¿Por qué las cebras tienen rayas? Aceptamos mosca como animal de compañía ¿Existiría el hojaldre sin las moscas?


Todo lo que siempre quiso saber sobre las moscas y nunca se atrevió a preguntar

 

¿Cómo hacen las moscas para caminar por el techo?

Caminar cabeza abajo requiere un cuidadoso balance de peso y adhesión, así como herramientas especializadas de traslación para combatir el constante tirón de la gravedad.

Cada pata de mosca (la imagen aumentada de los pelillos pegajosos y de las garras de la pata de una mosca, tomada con un microscopio electrónico, es de Stanislav Gorb) tiene dos gruesas almohadillas que le dan al insecto una buena cantidad de superficie para adherirse. Estas almohadillas adhesivas, llamadas pulvilli (singular: pulvillus), están equipadas con pelos diminutos que tienen puntas parecidas a espátulas. Pelillos pegajososEstos pelillos son denominados setae (singular: seta).

Alguna vez, los científicos pensaron que la forma curvada de los pelillos sugería que las moscas los utilizaban para aferrarse al techo. En realidad, los pelillos producen una sustancia gomosa compuesta de azúcares y aceites.

Un equipo alemán de investigación del Instituto Max Planck para Investigación Metalúrgica liderado por Stanislav Gorb estudió más de 300 especies de insectos que caminan por los techos, y observó que dejaban detrás de ellos huellas pegajosas.

Existe más de un millón de especies de insectos, y puede suponerse todos ellos poseen esta secreción, pero resulta difícil estar un ciento por ciento seguros.

Las moscas necesitan patas pegajosas para caminar por el techo, pero no tan pegajosas como para quedar pegadas cabeza abajo. De modo que cada pata tiene un par de garras que ayudan a separar la gomosa extremidad de la pared.

Las moscas utilizan diferentes técnicas para despegarse: empujan, retuercen… pero el método consistente en descascarar sus almohadillas hasta liberarse parece el mejor, ya que requiere menos energía para romper el contacto.

La combinación de las puntas redondeadas de los pelillos de las patas, el fluido aceitoso, y la regla de cuatro pies en el piso, ayudan el insecto invertido a dar sus pasos en la dirección correcta.

¿Cómo depositan las moscas sus excrementos en el techo, sin que caigan al suelo?

La explicación está ligada las patas traseras. Cuando surge una necesidad urgente, la mosca las repliega, arquea su abdomen hasta que su recto toque el techo. Expele entonces su excremento haciéndolo pegar al techo por simple contacto, bajo la forma de pequeñas deyecciones redondeadas de color marrón.

¿Tienen labios las moscas?

Primero tenemos que saber qué cosa es el labio, lo cual parece una simpleza, pero no lo es tanto:

La palabra labio procede del latín labium, a su vez una variante del más antiguo labrum. Ambos términos pasaron a las lenguas romances, hasta que con el paso del tiempo unas se decantaron por labrum (francés, italiano o galaicoportugués) y otras por labium (castellano o catalán).

Labios de moscaNo sabemos con certeza si labium y labrum se utilizaban ya en la época clásica para distinguir los dos tipos de labios que tenemos, pero San Isidoro de Sevilla (556-636) en sus Etimologías nos dice que en el siglo VI el labium designaba el labio superior, mientras que el labrum era el inferior, más grueso. Curiosamente, ambos términos se emplean hoy en zoología, pero de manera inversa, para diferenciar los labios de los insectos y artrópodos en general. La mosca utiliza el inferior, que ahora no es el labrum sino el labium, a modo de lengua, lamiendo las partículas de comida. Y es de nuevo el propio San Isidoro quien dice que labra (el plural latino de labrum) era como algunos llamaban a los labios de los hombres, mientras que labia (el plural latino de labium) correspondía a los de las mujeres. En la actualidad, hombres y mujeres tenemos labia cuando nos mostramos lenguaraces, charlatanes o con una verborrea especialmente persuasiva o seductora.

La mosca chupa con la lengua y lame con el labio, al contrario que nosotros. Demos la enhorabuena a la mosca, porque hace lo correcto, ya que labio procede de la misma raíz que lamer < lammere < lambere. Nosotros no lamemos con los labios, al contrario que los chimpancés, nuestros menos evolucionados parientes, que arrancan las hojas de los árboles a medida que las lamen con sus gruesos labios. Lo mismo que hacen los burros y los jamelgos, que no arrancan la hierba con los dientes sino con lamidas de los labios; en cambio, la jirafa lame las hojas de las acacias con la lengua, y emplea sus ásperos labios como protección contra las espinas. Los carnívoros apenas tienen labios, sino que emplean los dientes para desgarrar la carne y los tendones, mientras que las aves los han convertido en duros y afilados picos. De modo que ya vemos que la primitiva función de los labios era la de ayudar en las labores de comida, ya fuera como pinza lamedora o como protección. Sin embargo, ahora los humanos comemos con las manos, lamemos con la lengua, y los antaño resistentes labios son la parte más sensible de la boca. ¿De qué nos sirven, entonces? De muy poco, y por esa razón la naturaleza los ha ido afinando y menguando cada vez más, hasta que de pronto hemos descubierto su poder sexual, el placer de sentirlos, e imaginarlos, frescos y siempre lábiles (palabra que, sin embargo, tiene un origen diferente), húmedos y resbaladizos por nuestra piel, y los engrosamos artificialmente para aumentar esa deliciosa sensación.

¿Cuánto viven las moscas?

La duración de la vida es muy variable según las especies y puede ir de unas cuantas horas a unos pocos meses. En cuanto a nuestra amiga la mosca doméstica, es difícil saber cuánto viven en libertad —se estima que entre 25 a 52 días como adulta—, pero criadas en cautividad algunas de ellas han conseguido llegar a las once semanas. Por lo demás, los machos viven menos tiempo que las hembras.

Agenda del díaPor otro lado, en 2008 surgió una noticia según la cual investigadores de un laboratorio suizo afirmaron que un aumento en la actividad cerebral de las moscas hacía que éstas vivieran menos tiempo. Dos profesores del departamento de ecología y evolución de la Universidad de Lausana (oeste), Tadeusz Kawecki y Joep Burger, descubrieron "una correlación negativa entre una mejora de las capacidades de aprendizaje de la mosca y su longevidad" o, dicho de otra manera, que las moscas más inteligentes viven menos. Los investigadores, que publicaron el resultado del estudio en la revista Evolución, dividieron en dos grupos una población de moscas. Un grupo permaneció en estado natural, mientras que el otro vio mejoradas sus capacidades de aprendizaje: los científicos les enseñaron a asociar un olor de una comida con un gusto, agradable o no, y a relacionar un choque creado en el laboratorio con un olor preciso. Al cabo de 30 a 40 generaciones, los investigadores obtuvieron moscas que aprenden mejor y memorizan durante más tiempo. No obstante, la experiencia mostró que las moscas en estado natural vivían más que aquellas del grupo seleccionado. "En otros términos, cuanto más inteligente se vuelve la mosca, menos tiempo vive", según el comunicado. Los científicos llegaron a la conclusión de que el envejecimiento de las moscas se acelera por una actividad neuronal más sostenida, lo que genera un desgaste. "Esto explicaría por qué las moscas (...) no desarrollaron sus capacidades neuronales", subrayaron. Siendo que el cerebro consume entre un 20% y un 25% de la energía de los seres vivientes, sería entendible que los animales dotados de un cerebro menos consumidor vivan más tiempo.

¿Qué podemos decir de la reproducción de las moscas?

Los dípteros presentan metamorfosis completa, es decir, los estadios preimaginales son muy diferentes al adulto. El ciclo biológico pasa, salvo unas pocas excepciones, a través de 4 estadios bien diferenciados: huevo, larva, pupa y adulto (generalmente alado).

La producción de huevos y la supervivencia de las larvas está ligada a una cierta temperatura. El calor la puede acelerar pero su producción puede disminuir si aumenta demasiado. Tampoco debe haber mucha diferencia entre las temperaturas nocturnas y diurnas. La mayoría de las moscas domésticas se vuelven estériles a 30°C.

La fecundidad es generalmente grande, aunque el número de huevos varía según las especies. Por ejemplo, los hipoboscoideos producen una única larva, otros dípteros ponen sólo de 6-8 huevos, mientras que la puesta de ciertas especies puede estar compuesta de varios miles.

Moscas copulandoEn cuanto a las moscas, una hembra puede poner en total hasta 2000 huevos, en grupos de 100-150, lo que indica que una hembra que deje un mínimo de 100 huevos en cada puesta, en poco tiempo podría alcanzar tantos descendientes como hombres habitan en la Tierra: 7.000.000.000 (eso, en el caso de que no hubiera mortandad, pero la inmensa mayoría perece en estado larval, o bien poco después ya sea como presa de sus incontables depredadores —comidos o parasitados—, ya sea debido a las inclemencias del tiempo).

De los huevos salen al cabo de un día —o de doce horas si el tiempo es caluroso— las larvas, que en el caso de las moscas se llaman cresas, que se dedican a saborear la materia putrefacta. Las cresas nunca se ven, pues se mantienen bajo la superficie del sustrato que haya elegido la mosca adulta para poner sus huevos. Si se las pone al descubierto, se dirigen de nuevo rápidamente hacia el interior gracias a tas enérgicas contracciones musculares, ya sea porque aborrecen la luz o para escapar rápidamente de los pájaros, para los que representan sabrosos bocados. Por otra parte, necesitan además calor y humedad, por lo que se secarían en breve tiempo si se quedasen expuestas al aire. En la mayoría de los dípteros son las larvas las que acumulan la mayor parte de los alimentos necesarios, no solamente para su propia vida, sino también para la reconstrucción ninfal que dará lugar a los adultos cuya principal función es reproducirse. Después de unos seis días terminan de crecer, pudiendo haber aumentado en 800 veces su tamaño corporal. A continuación su piel externa se solidifica y se convierte en una especie de barrilete pardo, alargado y redondeado, que alberga a la pupa en su interior; a este barrilete se le llama pupario. Pasada una semana la pupa se convierte en mosca adulta, le cual, encerrada en ese barrilete, tiene el mismo problema que el pollito que debe quebrar la cáscara del huevo. Pero, en vez del pico, posee un especia!ísimo instrumento: el ptilino, consistente en una vesícula colocada en la frente, entre los ojos, que actúa como una prensa hidráulica.

Contrayendo rítmicamenle el cuerpo, la mosca hace afluir la sangre dentro de la vesícula que se hincha y presiona con fuerza contra el polo anterior del pupario. Este se rompe a lo largo de una línea circular, levantándose como una tapa (precisamente por ello a este grupo de dípteros se le llama ciclorrafos). Unos tres días después de haber salido del pupario comienza a poner huevos, con lo que empieza el ciclo de nuevo.

página anterior
página siguiente

 

 
gif mosca

2010-2013 Juan Ledo
mosca@sinek.es