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Elias Canetti


Elias Canetti (Rustschuk, ciudad del Imperio otomano, ahora Ruse, la actual Bulgaria, 25 de julio de 1905 - Zúrich, 14 de agosto de 1994), es uno de los intelectuales europeos más importantes del siglo XX.

Hijo de una familia comerciante de origen sefardí (su apellido proviene de la localidad española de Cañete, en Cuenca, donde fue nombrado Hijo Adoptivo), vivió en la actual Bulgaria hasta que en 1911 se trasladó a Gran Bretaña, más precisamente a la ciudad de Manchester, donde tomó contacto conElias Canetti las mejores obras de la literatura universal. Desde niño dominaba el búlgaro, el alemán y el sefardí. Muerto su padre, al año siguiente la familia emigró a Viena donde vive la Primera Guerra Mundial y se enorgullece con sus pequeños amigos de ser "británico antes que austriaco". Una vez instalado en Austria, utilizará el alemán principalmente.

Tras pasar por Zúrich y Alemania, regresó de nuevo a Viena en 1924 como estudiante de Ciencias Químicas, doctorándose en 1929, aunque su gran pasión era la literatura, dedicándose al estudio de esa disciplina en Suiza. Durante su estancia en Viena, contrae matrimonio con la también escritora Venetiana Taubner-Calderón (1897 - 1963), y redacta sus primeras obras: La Boda, La Comedia de las Vanidades y Auto de Fe (1936, parte de una proyectada Comedia humana de la locura y la sinrazón). En 1938, después de la Noche de los cristales rotos en Austria, Canetti se trasladó a Londres, obteniendo la ciudadanía británica en 1952.

Entre otros premios, en 1972 recibe el Premio Georg Bücher, la más importante distinción literaria en lengua alemana, así como el Nobel de Literatura en 1981.

Se sabe que Elías Canetti es autor de unos Diarios íntimos que, conociendo su talante, ironía e inteligencia, prometen ser interesantísimos, pero desgraciadamente no podrán ser conocidos hasta el 2024 (a los 30 años de su muerte) debido a sus propias disposiciones testamentarias.

Origen español de su apellido:

El propio escritor explica en 1972: “Canetti es un apellido italianizado que originariamente era español: Cañete, nombre de una ciudad que se encuentra en España, entre Cuenca y Valencia, y que en la Edad Media llegó a tener una importancia considerable, aunque hoy en día sea muy pequeña. Se supone que mi familia era originaria de allí. Los judíos españoles fueron expulsados de su país. Mi familia debió de abandonar España con el último gran éxodo, en 1492. Muchos de estos judíos fueron bien acogidos en Turquía. El sultán turco encontró en ellos buenos súbditos, peritos en toda suerte de oficios. Había médicos, financieros, artesanos que dominaban campos específicos. Recibieron un buen trato y se diseminaron por todo el territorio del imperio otomano. Mi familia paterna se afincó durante varios siglos en Adrianópolis, que en turco se llama Edurne, y mi abuelo se trasladó de allí a Bulgaria, donde yo vine al mundo.

Sólo más tarde me enteré de que el apellido Canetti era, en realidad, Cañete, pero que fue modificado por un antepasado a principios del siglo XIX. Había muchos mercaderes italianos en Turquía y por algún motivo la forma italianizada les sonaría mejor".

El suplicio de las moscas (fragmento):

"La historia más terrible la encontré hoy en las memorias de una mujer, Misia Sert. La llamo Suplicio de las moscas y la transcribo literalmente:

«Una de mis compañeras de habitación había llegado a dominar el arte de cazar moscas. Tras estudiar pacientemente a estos animales, descubrió el punto exacto en el que había que introducir la aguja para ensartarlas sin que murieran. De este modo confeccionaba collares de moscas vivas y se extasiaba con la celestial sensación que el roce de las desesperadas patitas y las temblorosas alas producía en su piel.»"

Pincha aquí para ver el video que hizo Bigas Luna (n. 1946) sobre el collar de moscas.

 

Masa y poder (por Sultana Wahnón):

Masa y poder fue considerada por Canetti su magnum opus, y desde luego a ninguna otra dedicó tantos años de trabajo e investigación como a ésta: nada menos que treinta y cinco transcurrieron desde que la concibió, en 1925, hasta que la publicó por fin en 1960. A pesar de la alta valoración en que la tuvo su autor, ha sido hasta ahora un libro poco leído y poco analizado fuera de la cultura en lengua alemana. Su mismo título es, a pesar de ello, un indicativo más que suficiente del interés que, para el lector actual y en este preciso momento, puede tener su lectura.

Canetti dejó relatado en su autobiografía (en el volumen La antorcha al oído) el origen de este libro. Y, según se cuenta allí, habrían sido dos los acontecimientos que contribuyeron a su nacimiento: uno libresco y otro vivencial o biográfico.

El primero ocurrió en 1925, cuando el autor tenía apenas veinte años, y consistió en el encuentro con un libro que Sigmund Freud (1856 - 1939) había publicado cuatro años antes, Psicología de las masas. La reacción del joven Canetti hacia este libro de Freud fue de rechazo: a decir del propio Canetti, la Psicología de las masas le habría causado, nada más empezar a leerlo, "desde la primera palabra", una "desagradable" impresión. Y habría sido precisamente este sentimiento de desagrado hacia la teoría freudiana de la masa el que le habría obligado a tratar de pensar por su cuenta sobre este importante fenómeno de la vida moderna, de manera que podría decirse que Masa y poder —un libro en el que nunca se cita a Freud— es, a pesar de esto, un libro que se escribe a partir de —e incluso contra— la teoría freudiana de la masa.

El otro acontecimiento que habría estado en el origen del libro fue ya biográfico y ocurrió tan sólo dos años después de que Canetti leyera la Psicología de las masas, cuando se encontraba trabajando en su tesis doctoral en el Instituto de Química de Viena. La mañana del 15 de julio de 1927 Canetti leyó en un periódico nacional un titular en grandes letras que le pareció escandaloso. El titular, que decía "Una sentencia justa", se refería a la absolución sin cargos de los autores de unos tiroteos a resultas de los cuales habían muerto varios obreros. El hecho no le indignó sólo a él, sino que provocó una irritación terrible en el pueblo de Viena, que, de repente, desde todos los barrios de la ciudad, empezó a dirigirse en filas cerradas hacia el Palacio de Justicia. Canetti se unió a esas filas y participó, por tanto, en la rebelión ciudadana que había de culminar en el incendio del Palacio de Justicia, donde ardieron todas las actas (imagen que, a decir del autor, le inspiró el tema de Auto de fe), y en la represión policial que arrojó un saldo de noventa muertos entre los manifestantes.

Canetti concedía una enorme importancia al hecho de haber vivido esta experiencia de masa en 1927. Elias CanettiCreyó siempre que la diferencia entre su teoría de la masa y la de Freud residía, precisamente, en el hecho de que éste no hubiera vivido nunca de cerca el fenómeno, de que se hubiera limitado a estudiarlo con métodos de laboratorio, científicamente, como si la masa —decía Canetti— fuera un virus. A diferencia de Freud, Canetti habría tratado de abordar el tema no sólo analítica y científicamente, sino sobre todo vivencialmente. En Masa y poder el fenómeno se nos aparece desde una perspectiva casi hermenéutica, comprendido por un espectador (Canetti) que, sin implicarse del todo en el fenómeno pero participando de él, lo describe desde luego objetivamente, pero en términos de experiencia. Lo que importa es que, al estudiarse desde otra perspectiva y con métodos diferentes, la masa, vista por Canetti, acaba siendo una masa muy poco parecida a la que conocemos a través de Freud.

La principal diferencia entre las teorías de Freud y de Canetti es la que concierne al carácter libidinal de los fenómenos de masa. En Masa y poder Canetti no se opuso explícitamente al que era, sin duda, el núcleo de la teoría freudiana, pero, al vincular la masa no al Eros, sino al Poder, lo negó sin siquiera mencionarlo —cosa que sí haría, en cambio, en su autobiografía, donde se enfrentó ya abiertamente con este aspecto de la teoría de Freud.

Sin embargo, una diferencia principal se referiría a la visión exclusivamente negativa que Freud tenía del comportamiento de masa, en el sentido de considerarlo un fenómeno de regresión a un estadio primitivo de la especie humana, una especie de arcaísmo, relacionándola directamente a lo que en Tótem y tabú había llamado la horda primitiva. Freud describió a la masa en su Psicología de las masas como el grupo de hombres sometidos "al dominio absoluto de un poderoso macho".

Ya en su autobiografía, Canetti decía que si Freud concibió así la masa, fue porque se basó sólo en ese tipo de muchedumbres que pudo ver en las calles de Viena en los momentos previos al estallido de la I Guerra Mundial: esas masas belicistas y germanófilas que tan parecidas se nos revelan a las que años después protagonizarían también los acontecimientos de la II Guerra. Para Freud, sólo habría existido —según Canetti— un tipo de masa: la masa agresiva, que sale a la calle con intenciones hostiles hacia un grupo de seres humanos.

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2010-2012 Juan Ledo
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