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William Blake

Pequeña mosca:
Mi mano que no pensaba
Ha acabado con
Tus juegos estivales

¿No soy yo
Una mosca como tú?
¿No eres tú
un hombre como yo?

Puesto que bailo
Y bebo, y canto
Hasta que alguna mano ciega
Me corta las alas

Si pensar es vida,
Fortaleza y aliento
Y querer pensar
Es muerte

Entonces yo soy
Una mosca feliz,
Tanto si vivo
Como si muero

William Blake: “La mosca
(Traducción: Juan Ledo)

William Blake nació en Londres (Inglaterra), concretamente en el 28 de Broad Street, Golden Square, el día 28 de noviembre de 1757, y falleció en la misma ciudad el 12 de agosto de 1827. Fue un poeta, pintor, grabador y místico inglés. Aunque permaneció en gran parte desconocido durante el transcurso de su vida, actualmente el trabajo de Blake cuenta conWilliam Blake una alta consideración. Por la relación que en su obra tienen la poesía y sus grabados respectivos suele ponerse a Blake como ejemplo de artista total. Según dijo una vez el periódico The Guardian, “William Blake es con gran margen el mayor artista que Gran Bretaña ha producido”. Su padre era calcetero. Se cree que pertenecieron a una secta religiosa radical denominada Dissenters. La madre de Blake, Catherine Wright, y su primer marido habían pertenecido a la Iglesia de Moravia, y algunos críticos advierten ciertos ecos moravianos en la poesía de Blake. La Biblia fue una influencia temprana y profunda en Blake, y seguiría siendo una fuente de inspiración crucial durante toda su vida.

Desde una edad temprana Blake tuvo visiones. Una de sus primeras cuales se produce a la edad de 4 años, cuando Dios se le aparece a su ventana, observando el entierro de un hada cuyo cuerpo se asentaba en el pétalo de una rosa. Cuatro años después, experimenta otra visión, en este caso con el profeta Ezequiel, que aparece en uno de los árboles del jardín familiar. A la edad de 10 años, en el momento de la muerte de su hermano Robert, dijo que había visto con sus propios ojos como “el alma salía del cuerpo y subía hacia el cielo, exultante de alegría”. No sólo ningún miembro familiar creyó ni quiso asumir las supuestas excentricidades del imaginativo niño, sino que en algún caso, explicar estas visiones en casa, a punto estuvo de costarle alguna paliza, de la que le salvaría, al parecer, su madre, tal como cuenta Alexander Gilchrist (1828-1861), que publicó una voluminosa biografía sobre el artista publicada en 1863 con el título de “Vida de William Blake” En cualquier caso, a partir de la adolescencia fueron continuos los contactos con ángeles y arcángeles, que se le presentaban de manera amistosa durante los largos paseos que solía dar por la campiña inglesa. Especialmente, prolíficas serán sus apariciones durante los meses que se recluye en la abadía de Westminster, para copiar y dibujar las diferentes formas góticas existentes en el lugar. Entre estas visiones propias del mediumnismo, se le aparece Cristo y sus discípulos, con ciertos mensajes, que le hacen ser consciente del trabajo futuro que debe realizar, o cuando creyó presenciar una gran procesión de monjes y sacerdotes, que caminaban bajo el sonido de “un canto litúrgico y una coral”. Acaso sea durante su estancia en Westminster cuando más se desarrollan su clarividencia y conocimientos de hermetismo. Otro momento muy productivo de experiencias sobrenaturales fue su estancia en Felpham (1800-1803). En definitiva, parece que los períodos que pasa en recogimiento interior y viviendo en el campo son los momentos donde se produce una mayor intensidad de estos fenómenos paranormales. Fueron muchísimas las experiencias sobrenaturales, según los diversos biógrafos del poeta, con toda una larga serie de personajes históricos que conversaban con el visionario de una manera totalmente amistosa. Estas visiones, contactos o experiencias paranormales fueron aceptadas por el artista con total normalidad y naturalidad. Él mismo se presentaba como un intermediario entre el mundo de los hombres y el mundo de los espíritus, transmitiendo los pensamientos de estos mediante sus poesías y obras artísticas. Con motivo de este tipo de experiencias místicas o simples alucinaciones mentales, le apodaron Bad Blake (el loco Blake), ya que nunca ocultó su facultad paranormal de conversar con los espíritus, especialmente con los de Voltaire (1694 - 1778) y Milton (1608 - 1674). Para muchos, más que visiones místicas sufría de una galopante esquizofrenia. En cualquier caso, todas estas experiencias generan una obra tanto poética como pictórica de carácter indudablemente místico. Sus trabajos se apoyan en revelaciones concretas, que parecían ser claramente vividas por el artista.

En 1782 Blake conoció a John Flaxman, que llegaría a ser su patrón, y a la que sería su esposa Catherine Boucher (1762-1831). En ese tiempo, El fantasma de una pulga, de William BlakeBlake había sido rechazado al pedir matrimonio a otra mujer. Tras contarle a Catherine y su familia la historia, y ante la compasión mostrada por ésta, Blake afirmó amarla. Se casaron el 18 de agosto de 1782 en la iglesia de St. Mary, Battersea. Catherine, hija de un florista ambulante, era por entonces analfabeta, y firmó con una x su contrato marital. Más adelante Blake, la instruiría en la lectura y la escritura, el arte del grabado y el dominio del color, de esta manera además de ser su compañera sería su más cercano colaborador profesional. A pesar de la diferencia cultural e intelectual entre ambos, su unión duraría hasta la muerte del poeta. William Blake murió en 1827 y fue enterrado en una tumba sin nombrar, en Bunhill Fields, Londres (donde reposan los restos de otros ilustres personajes, como por ejemplo los del escritor Daniel Defoe, 1661-1731). Un monumento fue erigido para él y su esposa. Su vida se podría resumir en su declaración: “La imaginación no es un estado: es la existencia humana en sí misma”. Entre sus libros más proféticos, encontramos “Urizen”, “El Libro de Athanía”, “El Libro de Los”, completado posteriormente con el “Canto de Los”, “Vala o los Cuatro Zoas” y “Milton”. Sus fuentes principales residen en la lectura de Dante (1265 - 1321), Shakespeare (1564 - 1616) , y el ya citado John Milton (1608 - 1674). Especialmente, a este último lo admiró por su libertad imaginativa, aunque no compartió su actitud puritana y moralista. Le dedicaría la colección de poemas titulado “Milton”, además de realizar numerosas obras inspiradas en sus trabajos. Pero, también sintió una notable atracción por otros herejes de su tiempo como Emmanuel Swedenborg (1688 - 1772), de quien le atraía su supuesta capacidad de comunicarse con los espíritus y los ángeles, y Paracelso (1493 - 1541), de quien extrae la doctrina de la existencia de los dos cuerpos en toda cosa creada: el visible y el invisible, que se verá planteada en la publicación “Matrimonio del Cielo y del Infierno”; igualmente, tuvo en cuenta los planteamientos de Paracelso sobre la imaginación como medio para lograr las metas. El fantasma de una pulga, de William BlakeEvidentemente, este tipo de posicionamientos visionarios y religiosos se mantenían totalmente alejados de lavisión racionalista del momento, marcada por Francis Bacon (1561 - 1626), John Locke (1632 - 1704) e Isaac Newton (1643 - 1727), a quienes Blake consideraba la falsa trinidad del racionalismo inglés y los detractores del alma. Para Bad Blake, todo lo racional y empirista era enemigo de la auténtica verdad mística, ya que lo racional limitaba la capacidad perceptiva y creativa del género humano en su acercamiento a otras verdades ocultas, de ahí, su defensa acérrima de la imaginación y alejamiento de todo modelo racional y sensitivo.

Como curiosidad, digamos que Jim Morrison (1943 - 1971) , entusiasta lector de William Blake y líder carismático de The Doors, extrajo el nombre de su formación musical de uno de sus versos: "If the doors of perception were cleansed, every thing would appear to man as it is, infinite" [En la foto, el cantante, disfrazado de niño malo] .

 

 
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2010-2013 Juan Ledo
mosca@sinek.es